El plan de trading — tus reglas, escritas de antemano. Su propósito es que la decisión se tome antes de que el precio empiece a moverse en la pantalla y, con él, las emociones.
El plan no hace que las operaciones sean rentables. Hace que sean consistentes: sigues siempre el mismo orden y después puedes analizar qué funcionó y qué no. Sin un plan, cada operación es distinta de la anterior y no hay nada de qué aprender.
De qué se compone el plan
- Condiciones de entrada. Qué indicios te llevan a considerar una operación.
- Motivos para no entrar. Qué indicios te hacen quedarte fuera, aunque todo lo demás coincida.
- Stop loss. Dónde exactamente se coloca y por qué ahí.
- Objetivo. Hasta qué nivel planeas mantener la posición.
- Tamaño de la posición. Calculado a partir del riesgo aceptable, no elegido a ojo.
- Horario de trading. Cuándo operas y cuándo definitivamente no.
- Registro del resultado. Qué anotas después de cerrar la operación.
Los motivos para no entrar — el punto más importante y el que más a menudo se omite. Sin él, el plan se convierte en una lista de razones para entrar en una operación.
Relación riesgo-beneficio
Antes de abrir una operación, compara dos distancias: hasta el stop loss y hasta el objetivo.
Ejemplo. Entrada en 100, stop en 98, objetivo en 106. El riesgo es 2 y el potencial es 6, una relación de 1 a 3: por cada unidad de riesgo hay tres unidades de ganancia posible.
Esta relación muestra si la operación tiene sentido. Si el riesgo es 2 y el objetivo está a solo 1, la operación exige que aciertes mucho más a menudo de lo que te equivocas.
Lista de verificación antes de operar
Revisa cada punto antes de abrir la posición. Cualquier respuesta «no» es motivo para no entrar.
- Entiendo en qué estado está el mercado: tendencia o rango.
- Conozco el precio exacto de entrada.
- Sé dónde está el stop loss y por qué justo ahí.
- Conozco el objetivo y lo comparé con el riesgo.
- Calculé el volumen a partir del riesgo aceptable.
- El riesgo en dinero no supera mi límite por operación.
- No superé mi límite diario de pérdidas.
- Entro según mis reglas, no porque el precio «ya arrancó».
- Estoy dispuesto a aceptar la pérdida de esta operación si se activa el stop.
Cuándo no conviene entrar
- Las condiciones de entrada no se cumplieron del todo, sino «casi».
- El volumen calculado supera tu límite de riesgo.
- El precio ya se alejó del punto de entrada previsto.
- No sabes dónde colocar el stop.
- Acabas de cerrar una operación con pérdida y quieres recuperar lo perdido.
- Tienes prisa y no alcanzaste a revisar la lista de verificación.
- Te sientes mal o estás muy cansado.
Cómo elaborar tu plan
Empieza con una versión corta — de una página. Un plan que no cabe en la cabeza no se cumple.
- Escribe tus condiciones de entrada: dos o tres indicios concretos, nada de «cuando esté claro».
- Escribe tus motivos para no entrar.
- Define tu límite de riesgo por operación en porcentaje y calcúlalo en dinero.
- Define tu límite diario de pérdidas y la cantidad de operaciones por día.
- Anota tu regla para dejar de operar: qué haces cuando alcanzas el límite.
- Prueba el plan en una cuenta demo antes de aplicarlo con dinero real.
El plan se puede cambiar, pero no mientras operas ni después de una sola operación fallida. Los ajustes se hacen con la cabeza fría y a partir de una serie de operaciones registradas en el diario.
Ponte a prueba
Ordena los pasos para preparar una operación
El volumen se calcula en el penúltimo paso, cuando ya se conoce la distancia hasta el stop. El orden inverso, en el que el volumen se elige primero, es justamente lo que lleva a superar el límite de riesgo.
Error frecuente. Empezar por el volumen: elegir un lote «cómodo» y ajustar el stop a él. Así el riesgo queda determinado por azar, no por tu límite.
Todas las condiciones de entrada se cumplen, pero con el volumen calculado el riesgo es del 3.5%, y tu límite es del 2%.
¿Entras en la operación?
En resumen
- El plan es un conjunto de decisiones tomadas de antemano.
- Siempre incluye motivos para no entrar en una operación.
- El riesgo y el objetivo se comparan antes de abrir la posición.
- La lista de verificación se revisa antes de entrar, no después.
- Renunciar a una operación es un resultado tan válido como entrar.